Mujeres prometen hacer historia en el Congreso de Colombia

Paloma Valencia, María Fernanda Carrascal, María del Mar Pizarro y María José Pizarro, senadoras de varios partidos políticos.rrss

El nuevo Congreso de Colombia es histórico por varias razones. Uno de ellos es que las mujeres ocupan por primera vez más del 30% de los escaños. Los senadores y representantes de varios partidos políticos en la Cámara de Representantes representan una fuerza importante cuyo peso será crucial para los debates que tendrán división en el Capitolio durante los próximos cuatro primaveras. Para completar el registro, ahora esperan que el nuevo gobierno cumpla su palabra y sea igualitario. Solo entonces, algunos están de acuerdo, los temas de las mujeres finalmente serán un tema central en la memorándum del país. Aunque algunos creen que errata más. La Senadora del Centro Demócrata Paloma Valencia es una de ellas. Dice que Colombia mostrará su voluntad de obtener la igualdad entre hombres y mujeres hasta que Colombia tenga una mujer presidente. A partir de ahora, dice, aspira a establecerse ese escaño y concluir primera en las elecciones de 2016.

Pero aún es muy temprano para dialogar de las próximas elecciones presidenciales, y muchas cosas pasarán antiguamente de que llegue la época en que el senador dilación asistir a la Casa de Nariño. El gobierno de Gustavo Petro realizará un congreso con una presencia inédita de mujeres y aunque no todas estarán de su flanco, como en el caso de Paloma Valencia, es histórico. La billete femenina en el Senado y la Cámara es ahora del 28,8%, un 9,1% más que en la reunión mencionado. De un total de 295 escaños, 85 serán ocupados por mujeres, por lo que habrá 30 congresistas más.

El Congreso se llenará de nuevas voces que irrumpirán. Uno de ellos es el de María Fernanda Carrascal, representante de la Cámara del Pacto Histórico. El 20 de julio, día de la inauguración del Congreso, levantó un cartel que decía: “Oye Iván, el derecho al feto existe”, se refería a declaraciones del presidente Iván Duque en las que defendía el derecho al feto en Colombia, niega. El feto será un tema esencia en esta reunión luego de que la Corte Constitucional lo despenalizara hasta la semana 24 de febrero pasado, tras el dictamen le corresponde al Congreso, como tribunal, tomar decisiones legislativas para incrementar el paso al feto seguro y reglamentarlo recomendado.

Algunas congresistas como Carrascal y María José Pizarro aseguran que este tema no está solo en su memorándum de índole. Es un problema de salubridad pública que merece atención prioritaria. “Seguiremos delante e implementaremos la regulación del feto. El Congreso no puede seguir eludiendo las sentencias de la Corte, están en la memorándum pública y es un tema esencia. Eso hay que discutirlo”, dice Pizarro.

La voz de las mujeres en el Congreso no es homogénea, ni siquiera entre políticos de un mismo partido. María del Mar Pizarro (hermana de María José Pizarro) acaba de asistir a la Cámara de Representantes con el pacto histórico pero admite que no es partidaria de seguir la osadía de la corte sobre el feto. Comparte su opinión con representantes de la competición a la que pertenece El Centro Demócrata. Como miembro de este partido, la senadora Valencia además es antiabortista y afirma que no se describe a sí misma como feminista «en el sentido de izquierda de la palabra».

Sin requisa, Valencia asegura que tiene una memorándum de índole muy amplia y que logró asistir a acuerdos con sus pares de otros partidos en la reunión mencionado en temas de gran trascendencia para las mujeres, como la ley de feminicidio que alude a que tiene como objetivo el género- violencia basada.

Ley de Cuotas en el Congreso

La cantidad de mujeres que estarán presentes en el Congreso fue una cuenta abierta, ya que Colombia tiene una ley de cuotas que dicta que el 30% de los altos cargos públicos deben ser ocupados por mujeres. Sin requisa, esto ha sido violado una y otra vez, especialmente en el Parlamento, donde siempre han estado subrepresentados.

Por ello, Colombia, al cumplir por primera vez con la ley y alcanzar el principio del 30% de mujeres en el Congreso, representa un hito destacado por ONU Mujeres y el Consejo Presidencial para la Igualdad de las Mujeres. “Es la proporción más reincorporación de mujeres congresistas en la historia, lo que significa que se le da más consideración al talento, apariencia y habilidades de la porción de la población. Eso significa que la política estará un poco más concorde con la sinceridad, aunque todavía queda un holgado camino por recorrer para obtener la paridad necesaria”, dijo Bibiana Aído, Representante de ONU Mujeres Colombia. Por su parte, el Consejo Presidencial para la Equidad de la Mujer señaló que hace cuatro primaveras había cuatro hombres por cada mujer en el Congreso, mientras que para este periodo habrá una mujer por cada dos hombres.

Esta vez, las mujeres sumaron 4.604.713 votos, mientras que en 2018 fue casi la porción, 2.521.497.

Memorándum de índole de los congresistas

La senadora María José Pizarro está atinado por el congreso con más votos de mujeres. «Es un gran desafío», dijo en una emplazamiento telefónica. Pero no debemos perder el tiempo. Pizarro presentará en las próximas semanas la ley de paridad y un paquete integral de salubridad para las gestantes. Conocida como la ley de los 1.000 días, la ley tiene como objetivo asegurar la atención de las mujeres durante el corte y los primeros meses de vida de sus hijos. Por otra parte, como parte de su memorándum de índole, además quiere presentar una ley de parteras indígenas, tal como existe para la comunidad afro, y una ley de políticas y sanciones contra la violencia digital que sufren las mujeres en las redes sociales.

La diputada reconoce que la representación de mujeres que tienen una memorándum de índole en sus programas no es suficiente. “Con este nuevo Congreso, espero que podamos pelear batallas más grandes. Mi objetivo es que todos los proyectos de ley tengan un componente de índole”, dice Pizarro, quien además intentará ayudar a las mujeres a iniciar negocios y ofrecer beneficios a las empresas que contraten a más mujeres trabajadoras.

La competición, encabezada por Paloma Valencia, tiene en su memorándum de índole la Ley Jefas y Jefes de Hogar, destinada a ofrecer cuidado y empleo a las mujeres, y la Ley del Estado con ellas, que implementó en la pasada reunión para ayudar a las mujeres colombianas Mujeres en sus quehaceres diarios a través de diversos programas que ofrece el gobierno.

Por su parte, María Fernanda Carrascal se enfocará en disputar por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y mujeres trans desde el Congreso, y además hacer campaña por una Ley de Igualdad. María del Mar Pizarro está tratando de facturar para ayudar a las mujeres a registrarse como lo hizo con su empresa.

Este histórico avance en el número de mujeres en el Congreso coloca al país por encima del promedio mundial, que sitúa a un 25,5% de mujeres en todos los parlamentos del mundo. En Latinoamérica esa billete es del 32,4%, por lo que todos los congresistas coinciden en que aún queda trabajo por hacer.

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